hola, bienvenid@ a OLLA

OLLA es una nueva "ocurrencia de marta"
Escritos que algo tienen en común:
No me han dejado indiferente.

my english time

hola buenas,
tras dos copas (or more?) de intenso red wine, llego a casa con espíritu de "viva la vida" y  así!
¡Son muy divertidas mis noches de inglés!  Y llego en un estado tan bueno que si me preguntaran diría que estoy muy pero que muy contenta y ... very clever! 
Hoy el grupo ha sido divertido, ¿por qué? no lo se exactamente, pero estábamos cansados y con aquella laxitud que daba el punto divertido de la risa floja. La mesa llena de tazas de infusión, cerveza y vino, cacahuetes, patatas y conguitos. ¡Así son los intercambios! Para acabar me he encontrado con mi amiga Isabel(ita), quien hacía tiempo que no aparecía y se ha animado hoy. Espero que venga más días. 
He llegado a casa con un subidón de alegría que me ha hecho ponerme a escribir estas líneas. 
¡Qué gran mundo hay además del nuestro! Y aquí la mayoría tan cerrados a lo nuestro, ¡qué pena penita pena! Me transporto a otra dimensión sin moverme de la ciudad. Of course I want to travel!, pero no siempre es posible irse a un lugar exótico y diferente. Yyyyy si Mahoma no va a la montaña... La montaña va a Mahoma! ¡buen refrán! 

Bueno, por hoy ya vale. Me voy a leer mi novela de turno, que me está divirtiendo un rato!. byeee, see you!
No estoy payá, que conste para los no iniciados en estas ocurrencias. 

Para empezar, algo bonito de leer

La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos. Gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos más grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, más expertos pero más problemas, mejor medicina pero menor bienestar.

Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reímos muy poco, conducimos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiada televisión y rezamos muy rara vez.

Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.

Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y volver de la Luna, pero no cruzamos la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.

Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos más pero aprendemos menos. Planeamos más pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos ordenadores que pueden procesar mayor informacion y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.

Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos sueldos, pero más divorcios, casas más lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, "amores" de una noche, cuerpos obesos y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar. Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tu puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.

Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aqui siempre.

Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti.

Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un céntimo.

Acuérdate de decir "te quiero" a tu pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con toda el alma.

Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo.

Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus mas preciadas ideas.

Y siempre recuerda:

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.